domingo, 25 de abril de 2010

Fagia





"Fagia" - Josefina Dao - 2010

La antropofagia nos enseña que toda obra de arte nace por devoración de modelos. En la violencia de género hay una fagia que no es cultural, sino barbarie, que se alimenta día a día de las entrañas del otro absorbiendo su esencia.






domingo, 18 de abril de 2010

Autoestima y maltrato - Por Caia Cantarelli








Cuando leí este fragmento, me dije: esta es la base malsana sobre la que hecha raíces la violencia de género.
Bajo todos los aspectos de la vida social y espiritual, es indispensable AMARSE A SÍ MISMO. Muchas personas de ego ilimitado transforman esa actitud es un EGOÍSMO también ilimitado.
Otras personas, en especial las mujeres, que se miran al espejo y NO SE GUSTAN A SÍ MISMAS; que sufren críticas salvajes o solapadas de su propia familia y amigas, son víctimas eternas DE NO AMARSE A SÍ MISMAS.
Y comienzan a vivir desde adolescentes un infierno interior que no se calma.

Si bien, no es fácil batallar para construirse una personalidad y espíritu sanos y en equilibrio, es la primera deuda que una mujer tiene consigo misma.

Suponiendo que nos resulte pesado pagar esa deuda, habrá que recurrir a otra persona que "nos haga un préstamo" y nos ayude a saldar la deuda: o sea, buscar ayuda en un médico, un psicólogo, aprender a meditar y cualquier otra terapia de ayuda, que las hay de todo tipo y de alta eficacia.

Para poder caminar con paso ágil y seguro por el camino de la vida, NO queda otra opción que AMARSE A SÍ MISMO.

Doy fe de lo que acabo de escribir. Es un tema que he sufrido y sufro en carne propia...
Quiero agradacer a VERDEMENTA del foro "CAMBIA TU MUNDO", el haberme enviado la reflexión que abajo leerán.

Les deseo a todas, un feliz, fuerte y sano AMOR POR SÍ MISMAS.

CAIA





Sabemos que no somos lo que creemos que deberíamos ser, de modo que nos sentimos falsos, frustrados y deshonestos.
Intentamos ocultarnos y fingimos ser lo que no somos.
El resultado es un sentimiento de falta de autenticidad y una necesidad de utilizar máscaras sociales para evitar que los demás se den cuenta.
Nos da mucho miedo que alguien descubra que no somos lo que pretendemos ser.
También juzgamos a los demás según nuestra propia imagen de la perfección, y naturalmente no alcanzan nuestras expectativas.

Nos deshonramos a nosotros mismos sólo para complacer a otras personas.
Incluso llegamos a dañar nuestro cuerpo para que los demás nos acepten.

Vemos a adolescentes que se drogan con el único fin de no ser rechazados por otros adolescentes.
No son conscientes de que el problema estriba en que no se aceptan a sí mismos.
Se rechazan porque no son lo que pretenden ser.
Desean ser de una manera determinada, pero no lo son, y esto hace que se sientan culpables y avergonzados.

Los seres humanos nos castigamos a nosotros mismos sin cesar por no ser como creemos que deberíamos ser.
Nos maltratamos a nosotros mismos y utilizamos a otras personas para que nos maltraten.

Si cometemos un error delante de los demás, intentamos negarlo y taparlo; pero tan pronto como estamos solos,
el Juez se vuelve tan tenaz y el reproche es tan fuerte, que nos sentimos realmente estúpidos, inútiles o indignos.

Nadie, en toda tu vida, te ha maltratado más que tú mismo.
El límite del maltrato que tolerarás de otra persona es exactamente el mismo al que te sometes tú.
Si alguien llega a maltratarte un poco más, lo más probable es que te alejes de esa persona.
Sin embargo, si alguien te maltrata un poco menos de lo que sueles maltratarte tú, seguramente continuarás con esa relación y la tolerarás siempre.

Si te castigas de forma exagerada, es posible que incluso llegues a tolerar a alguien que te agrede física o psicológicamente, te humilla y te trata como si fueras basura.

¿Por qué?
Porque, de acuerdo con tu sistema de creencias, dices:

«Me lo merezco. Esta persona me hace un favor al estar conmigo. No soy digno de amor ni de respeto. No soy suficientemente bueno».

Necesitamos que los demás nos acepten y nos amen, pero nos resulta imposible aceptarnos y amarnos a nosotros mismos.
Cuanta más autoestima tenemos, menos nos maltratamos.

El abuso de uno mismo nace del auto-rechazo, y éste de la imagen que tenemos de lo que significa ser perfecto y de la imposibilidad de alcanzar ese ideal.
Nuestra imagen de perfección es la razón por la cual nos rechazamos;
es el motivo por el cual no nos aceptamos a nosotros mismos tal como somos y no aceptamos a los demás tal como son.

Miguel Ruiz
Los Cuatro Acuerdos de la Sabiduría Tolteca






viernes, 2 de abril de 2010

Los medios y la violencia de género


Hablar de un crimen pasional es minimizar el tema. No existen los crímenes por amor, pasión u honor. Existen los crímenes. Y esos crímenes no son personales o privados: la violencia contra las mujeres es un tema público. Por eso, es necesario valorar en su justa apreciación esta agresión, incorporando al glosario periodístico figuras que la definan, dándole visibilidad en su carácter específico: "violencia de género".





PAR (Periodistas de Argentina en Red por una comunicación no sexista) es una red conformada por un centenar de periodistas mujeres y varones de distintos lugares del país, que nació en 2006 gracias a la iniciativa de Artemisa Comunicación.
A principios de 2008 elaboró el Primer Decálogo Argentino para el Tratamiento periodístico de la violencia contra la mujer, partiendo de la consideración de que "los medios son actores sociales, políticos y económicos, con un rol fundamental en la construcción de valores, mitos, saberes y con incidencia en la instalación de aquellos temas que se consideran importantes en el imaginario colectivo".
El decálogo es una construcción colectiva pensada para sugerir modos posibles de trabajar la información sin vulnerar los derechos de las mujeres, respetando a las víctimas, pero por sobre todas las cosas, revalorizando el rol que como comunicadoras/es tenemos.



Para más información: decalogopar@gmail.com



1. Es correcto utilizar los siguientes términos: violencia contra las mujeres, violencia degénero y violencia machista.



2. La violencia de género es un delito -en tanto y en cuanto constituye una conducta antijurídica que debe ser prevenida y sancionada-, un problema social, un atentado contra el derecho a la vida, la dignidad, la integración física y psíquica de las mujeres y una cuestión concerniente a la defensa de los derechos humanos.



3. Desterramos de nuestras redacciones la figura de “crimen pasional” para referirnos al asesinato de mujeres víctimas de la violencia de género. Los crímenes pasionales no existen.



4. Lo importante es proteger la identidad de la victima, no la del agresor. Dejar en claro quién es el agresor y quién es la víctima, y señalar cuales pueden ser las actitudes y situaciones que ponen en riesgo a la mujer en una relación violenta, para ayudarlas a toma conciencia sobre su estado.



5. Hay informaciones que pueden perjudicar a la víctima y a su entorno. No siempre es conveniente identificarla. Es ofensivo para la victima utilizar diminutivos, apocopes, apodos, etc. para nombrarla.



6. Nunca buscaremos justificaciones o “motivos” (alcohol, drogas, discusiones, celos, separación de la pareja, infidelidad, etc.), que solo distraen la atención del punto central: la violencia. La causa de la violencia de género es el control y la dominación que determinados hombres ejercen contra las mujeres.



7. Es imprescindible chequear las fuentes, sobre todo las oficiales.



8. Mantener el tema en agenda, denunciando la violencia en todas sus expresiones: psicológica, económica, emocional, sin esperar la muerte de las mujeres. Abordar el relato de los hechos tomando en consideración su singularidad, pero también aquello que lo asemeja a otros casos. Eso permitirá abandonar consideraciones tales como “otro caso de”…., “un caso mas de…”, evitando el efecto narcotizante.



9. Tener especial cuidado con las fotos e imágenes que acompañan las notas. Respetar a las víctimas y a sus familias, alejarse del sexismo, el sensacionalismo y la obscenidad. Nunca robar imágenes o audio a la víctima. Cuando se musicaliza, no usar temas que remitan al terror, ni que contengan letras que hablen de “amores enfermos” o celos.



10. Siempre incluiremos en la noticia un teléfono gratuito de ayuda a las víctimas y cualquier otra información que les pueda ser útil.



Fuente: RED PAR